miércoles, 6 de noviembre de 2013

Diferencia o semejanza

Me fui lejos,
a escribir
a llorar
a esas cosas que hacemos
cuando nos sentimos diferentes.

Diferente o semejante.

Esos días que,
si más no,
tu mente trepa hasta una nube
que la abre
y dilata tus pupilas,
creyendo en una omnipotencia
falsa.

donde te mira sonriente
y te recuerda
y te recuerdas
a ti mismo:

Desde el cielo,
la imagen de una hormiga.

Que vive diferente
que piensa diferente
que actúa diferente
que luce diferente

¿Qué diferencia?
¿Qué semejanza?

obra
la misma mierda
que todas las demás obran
interna balanza
sentencia
-por poseerla-
a la criatura condenada
a una vida de consciencia
de la vida, su nada

y por máxima aspiración
hazañas mansas.

¿Qué es semejanza
y qué diferencia?

Si se siente diferente
porque sabe
de quebranto
se halla semejante
porque está atada
de pies
a
manos

diferente sí,
pero mucho más
triste si hablamos
de
humanos.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Improvisando olvidar a lo más importante

Hoy no sabría escribir, no tengo razones para hacerlo. Lo más importante es tener algo sobre qué hablar ¿no? Y podría esconderme en varios temas interesantes a la hora de hablar, como el racismo, la pena de muerte, el aborto libre, la mierda que viste las calles, etcétera. Hay muchísimos. Pero ninguno me saldría del corazón.
Por eso hoy no sabría escribir, pues siento que mi corazón está anestesiado. Ausente, únicamente bombea sangre y ya. Y me sorprende porque antes, a cada latido enviaba a través de mis venas una imagen a mi cerebro. Y mi cerebro reaccionaba, y lo hacía latir más fuerte.
Pero hoy ya no, ¿por qué?
Podrás decir que ya te olvidé,
decírmelo, culpándome por ello,
mas no estés tan seguro caballero,
pues mañana mi corazón recuperaré,
éste, con fuerza gritará
¡estuve descansando,
puñaladas y malestares me obligaron,
me estaban retando,
y que tus manos cuidaron,
como nunca,
de todo mi encanto,
noche tras noche, quizá no tanto
más nuestras bocas se han ido probando
el cariño que me falta lo tiene tu sonrisa,
y perdóname si no sirvo al compromiso
pero prometo cuidarla bien y sin prisa
porque mi amor se forja con los días
más desesperaste al ver que no cumplía,
tranquilo,
lo nuestro fue más de noches.

viernes, 23 de agosto de 2013

¿Cómo llegué?

Y con otro trago más otra nueva sensación. De libertad, de bienestar, de seguridad. Qué mas da, otra sensación. Nos hace saber que estamos vivos, nos hace sentir que lo estamos. Y lo sientes muy adentro, en el estómago. 
Miras a tu alrededor y ves esas cálidas sonrisas conocidas, tantos años juntos ya... Lo recuerdas, sonríes cariñosamente a tus amigos, y empezáis a bailar como nunca. Las imágenes llegan lentas a tu cerebro, borrosas, ves como cuerpos saltan a tu alrededor, y cuando quieres darte cuenta estás saltando tú también. Y te dejas mecer por un ritmo metódico que nunca termina...
Después es todo oscuro, y sucumbes a un sueño profundo del que nunca podrías escapar. Un camino empieza, y montas en una nube blanca, perfecta y suave, que te lleva por sendas nunca visitas por otros ojos, donde recorres cada momento de tu vida de hace unas horas, tu película, titulada "tus últimas horas de vida". Y es tu cerebro que lucha por sobrevivir y te informa de que podrías haber muerto, podrías no despertar de esa oscuridad que se ha apoderado de ti. Ya es tarde...
Es de día, una gota resbala por tu frente. Estás vivo. Estás en casa, en tu cama.
Y lo único que te preguntas es... ¿Cómo coño lo hice?



Madrugadas y despertares

Nada tenía importancia y ella lo sabía. Había caminado ya varios kilómetros, pero no le había importado, porque nada tenía importancia. Y por el camino no había sucedido nada, como siempre, nunca sucedía nada en su vida. Nada relevante hacía que su cuerpo se sacudiera por la emoción. Nada la hacía sentirse viva.
Y entonces ocurrió:
Cuando ya creía perder el rumbo de sus pensamientos y caminaba metódicamente apareció un gato en su plano visual. Él la observaba mudo, frío e inmóvil.
No era la primera vez que se había topado con ése gato en concreto, siempre a altas horas de madrugada, cuando ella se cansaba de bailarle a la luna. Y era curioso, porque justo ésa noche en compañía de aquél felino apareció en su mente un nuevo pensamiento, un despertar inesperado. Cayó en la cuenta de que cómo aquel gato era ella, y que solo ambos lo sabían, pues después de todo solo ellos coincidían, solitarios, en el mismo lugar de siempre.



miércoles, 14 de agosto de 2013

¿Por qué?

Hoy escribo porque siento que debo hacerlo. Si no lo escribo yo, lo escribirá otra mente insatisfecha con todo lo que nos rodea. Para empezar me gustaría plantear una cuestión muy simple y compleja a su vez: ¿Por qué no?
Cuando somos niños esta cuestión nos es más familiar ¿correcto? Es que, no entendemos por qué suceden esas cosas que no queremos que sucedan y viceversa. Y nos liamos a preguntar ¿por qué? cuando en realidad es simplemente una queja. ¡¿Por qué no?!  (¡¿Por qué no quieres que suceda lo que yo quiero?!)
Por suerte vamos comprendiendo el porqué y si decides entenderlo tus padres ya no tendrán que soportar más porqués. Pero en mi caso mis progenitores han de seguir lidiando con ésta cuestión, y si por mi fuere, el gobierno lidiaría con todo mi arsenal de incomprensibilidad hacia lo que sucede en la cotidianidad de mi vida.
Pero el gobierno no me escuchará, porque el gobierno solo escucha lo que el billete verde susurra para sus adentros. Y es increíble que sigan queriendo escuchar historias fatídicas... Porque así es el dinero. ¿Y por qué? Porque así es el gobierno. ¿Y por qué?
Hoy es un día cualquiera, pero hoy no soporto tener en mente tantas guerras justificadas, tantos cuerpos faltos de proteína y nutriente, todo el sentimiento de culpabilidad que se extiende por la tierra a metro cuadrado por segundo, las caretas que los de arriba se mandaron diseñar (al parecer en contra de cualquier atisbo de responsabilidad), los labios de aquellos que no fueron besados, la tristeza que se suma al día a día de demasiada gente, y no sólo en éste país inútil, ésto se extiende por todo el mundo y nadie lo ve.
Por favor, dejen de mirar la televisión pues nos cuenta mentiras, la vida de Belen Esteban siempre va a ser bonita mientras siga teniendo cash para coca, pero la de su vecino no ¿saben por qué? No tiene ni para dar de comer a sus hijos, joder.
Y yo digo ¿por qué?
Sí, joder, lo digo. Y me enerva, y también lo digo. Y aún me enoja más el ver que a casi nadie le enerva como a mi Yo anterior. Abran los ojos por favor. Ya no digo ahora mismo, traten de hacerlo al despertar. Miren por la ventana y fíjense en todo lo que les rodea. Díganme si no son hipócritas las calles de Barcelona en navidad.
Finalmente pregúntense por qué, e intenten remplazar la "verdad" mentirosa que nos hicieron creer por otra "verdad" de la que formemos parte todos.


miércoles, 7 de agosto de 2013

Amor... o no.

Quizá por buscar hablar de él no pueda hacerlo. Es lo que siempre suelen decir, "cuando menos lo esperes... aparecerá". Y eso, en la vida de un/a romántico/a empedernido/a, es una eternidad. ¿Cómo dejar de esperarlo? Supongamos que es tan bello como lo pintan, entonces, ¿cómo no querer sentirlo?
¡Si es la sensación más bella de la tierra y a su vez la más terrorífica!
Yo no conozco mucho sobre el amor, y de hecho creo que todo lo que sé es porque en algún momento quise conocer y explorar, así que mi mente decidió querer. Y me preocupa, porque eso no concuerda con lo que las películas de amor dictan... <<El amor llega y no lo esperas, es indomable y si decide anidar en tu alma ni la más cuerda mente consigue desalojarlo>>
Bien pues creo que en mi caso es todo lo contrario.
Es mi mente (cuerda o no) quién decide que quiere que un amor indomable anide en el fondo de mi alma. Pero nunca ha ocurrido. Y los intentos han fracasado una y otra vez. Como si el amor fuere transportado por pájaros que se posan en mi interior, donde nunca descargan ni perduran... Como si el destino decidiese mantenerme fríamente cuerda, mantenerme lista para afrontar lo que la vida me depare. Fría, sensata y sola.
¿Puede haber algo peor?

lunes, 5 de agosto de 2013

Iniciación

Acabo de empezar con el blog, y realmente lo he creado porque en la libreta de debajo del colchón mis pensamientos no hacen nada productivo. Quizá aquí tampoco, pero por probar no pierdo nada ¿verdad?
Dicho esto me presento, me llamo Isel (nombre curioso, sí) y tengo únicamente 16 primaveras a mis espaldas (dado que nací en abril).  No tengo nada a destacar en mi vida, no soy huérfana, ni madre adolescente, ni sufro discapacidades, nada malo y mucho bueno. Es decir, tengo piernas, menstruación y padres.
Lo que quizá destaque es mi cerebro, pues tengo. Y no crean que es algo obvio. He conocido a muchas personas que no tienen. Quizá sí, pero está inactivo, ausente, no disponible. Y solo son cuerpos móviles por impulsos nerviosos... Pero los impulsos nerviosos acaban siendo demasiado simples ¿eh?
Con esto acabo pues no me quiero alargar demasiado.

Muaks